Son flores que llevan un proceso de transformación, para que su periodo de duración sea mayor que las flores naturales.

Hay que saber diferenciar entre estos dos tipos, ya que hay diferencias notables entre flor preservada y seca.

Las flores secas

Son flores naturales que se someten a un proceso de deshidratación. Existen diferentes métodos: al aire boca abajo, en horizontal, mediante prensado, etc. Posteriormente se les trata con procesos de coloración y fijación, así recuperan parte de sus características iniciales, ya que durante el proceso pierden su color, posteriormente se les aplica un tinte o colorantes donde se genera todo ese abanico de colores que podemos encontrar entre estas flores.

Las flores preservadas

La preservación también es una modalidad de secado aunque mucho más sofisticada. El resultado es completamente diferente. La técnica de preservación consigue que las flores conserven un tacto y aspecto completamente natural de las flores preservadas ¡Como recién cortadas!
Esto se consigue de la siguiente forma: Las flores frescas se cortan en su momento de máxima belleza y esplendor. En lugar de dejarlas secar, se las somete a un proceso de rehidratación, sumergiéndolas en una preparación compuesta por glicerina y otros elementos vegetales. Este líquido poco a poco va subiendo por el tronco hasta sustituir completamente a la savia. Al cabo de pocos días, el proceso ha finalizado y la planta está lista para su utilización.

Realizamos tu ramo o centro de cualquier tipo y color, mira ejemplos en ésta página y elige el tuyo. Si está interesado en cualquier de estos tipos de flores puede ponerse en contacto con nosotros mediante nuestro formulario de contacto.

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